Selfie» en el baño de la Gala Met 2017

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5 secretos que han salido a la luz gracias al «selfie» en el baño de la Gala Met 2017, Y 5 motivos que demuestran que es cien veces mejor que el que se llevó a cabo en la gala del año pasado en circunstancias similares.

Dicen que en la mayoría de las fiestas, lo mejor sucede en el baño. Y es que allí se encuentran personas que de otra manera jamás cruzarían una palabra y por extensión, este espacio se ha convertido en el perfecto marco de nuevas y extrañas amistades.

El baño del Museo Metropolitan de Nueva York ha sido el epicentro de la verdadera fiesta de la Gala Met, tal y como lo fue el año pasado y el anterior. ¿Y por qué estamos tan seguros? Porque de nuevo ha trascendido el clásico selfie en el que las celebrities  conviven en perfecta armonía entre grifos y espejos. La historia es que el selfie de este año es quizá el mejor de los que se han llevado a cabo hasta la fecha en el marco de la gala o al menos ha superado a su competidor directo: ése en el que los ángeles de Victoria’s Secret hacían el vacío a Lady Gaga.

¿Qué tiene de especial entonces este selfie? Pues que quizá sin quererlo ha desvelado una serie de cosas sobre la inesperada pandilla que protagoniza el mismo. En concreto, estos 5 secretos 

1. Que la historia de amor entre A$ap Rocky y Kendall Jenner va viento en popa y a toda vela (sólo hay que ver lo acaramelados que posan).

2. Que Paris Jackson no es que sea una más, es que es el alma de la fiesta de este extraño grupo (sí, ella es la joven que aparece elevada sobre el resto al fondo de la imagen).

3. Que Brie Larson es capaz de hacer migas con todo el mundo (lo mismo se divierte con Emma Stone, que con las Kardashian).

4. Que Frank Ocean es de otro planeta (justo cuando pensábamos que a él no le iban este tipo de fiestas, va y se cuela en el selfie más viral y que atesora mayor número de celebrities por metro cuadrado).

5. Que Kylie Jenner es la abeja reina (ella no sólo escoge qué momento ha de ser fotografiado sino que también es la encargada de compartirlo).

Artículo Original en Vogue Latinoamérica